El dilema que enfrenta el levantamiento del cepo cambiario

Nota Publicada en: EDICION 144° – MARZO/ABRIL 2025 – REALIDAD PROFESIONAL – REVISTA DEL CONSEJO PROFESIONAL DE CIENCIAS ECONOMICAS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES Y SU CAJA DE SEGURIDAD SOCIAL · 14 mar. 2024

Entre pesos y dólares:
¿Cómo salir del cepo cambiario?

Se analizan las alternativas que baraja el Gobierno para eliminar el cepo cambiario, y los efectos de cada una de ellas. Qué conlleva la dolarización y la factibilidad de ir hacia un esquema de libre competencia de monedas.

El 2024 ha sido para la Argentina el año del saneamiento presupuestario y de la lucha contra la inflación. Uno de los desafíos que enfrenta la Argentina es el levantamiento del cepo cambiario. Milei expresó que “el 1° de enero de 2026 el cepo no existirá” y que el préstamo del FMI puede acelerar la decisión. Llegado el momento, tendrá un dilema, ya que deberá escoger entre dos regímenes monetarios en función del Trilema de la imposibilidad monetaria de Mundell Fleming, el cual indica, que un país sólo puede manejar dos de estos tres objetivos de política: tipo de cambio fijo, manejo de tasas de interés (política monetaria autónoma) y libre movilidad de capitales.
“Si se opta por el tipo de cambio fijo, Argentina deberá anular el manejo de las tasas de interés, es decir la soberanía monetaria (en sus diversas variantes) y en el caso que mantenga ésta última, el tipo de cambio deberá flotar.”
 Hay quienes opinan que el mejor camino sería el primero, es decir, renunciar a la autonomía monetaria del BCRA para defender una cierta estabilización del tipo de cambio del peso y en el mejor de los casos apostar por la dolarización, ya que históricamente se ha demostrado que los políticos argentinos no han sido capaces de gestionar la autonomía monetaria del BCRA generando inflaciones galopantes. De todas formas, Argentina necesitaría una cantidad de dólares que resulta inverosímil para un gobierno nacional que enfrenta un nivel tan elevado de pasivos, siendo inviable en el corto plazo. Por otra parte, si pudiera reunir los fondos, ¿valdría la pena la dolarización para Argentina? Entre sus desventajas, se encuentra que es prácticamente irreversible. Además, tiene limitaciones para poder responder a shocks externos desfavorables y la falta de un prestamista de última instancia implica riesgos para los depositantes. Además no puede resolver por si sola, el problema fiscal. En Ecuador, después de adoptar la dolarización, siguió aumentando el gasto público, cayó en dos cesaciones de pagos de deudas y la economía del país se ha estancado en términos reales per cápita durante los últimos diez años. La dolarización puede ser un espejismo, parece rápida y atractiva, en lugar de un verdadero esfuerzo de estabilización. Además de eso, la dolarización plantea desafíos tanto políticos como legales. Milei tendría que discutir esos cambios estructurales en la política monetaria en el Congreso. El presidente de la Corte Suprema también ha declarado que implementar la dolarización oficial sería inconstitucional en Argentina.
Estos desafíos ponen de relieve la complejidad de implementar una política de ese tipo y la necesidad de un enfoque más matizado. En lugar de una dolarización oficial (al estilo de Ecuador), el plan de estabilización ahora parece apuntar a permitir la competencia libre de monedas, en este caso, entre el peso y el dólar, al tiempo que se pondrá fin a los controles cambiarios existentes. En 2024 la competencia de monedas la ganó el peso y se espera lo mismo para el año 2025, por lo menos hasta las elecciones de octubre. La competencia de monedas es la posibilidad de que en una economía circulen libremente diferentes tipos de monedas además de la local, de modo que los actores económicos decidan cuál utilizar en sus transacciones. La posibilidad de elegir es sin duda buena: poder ir al dólar cuando pensemos que va a haber inflación y de esa forma protegernos, o pasarnos a pesos cuando vemos que las tasas de interés en la moneda local son más tentadoras. De hecho, las medidas recientes que anunció el Banco Central para que se muestren los precios en pesos y en dólares y facilitar los pagos en dólares usando las tarjetas de débito o los QR que se utilizan en Mercado Pago o en Modo, ayudan a su buen funcionamiento. Facilitar el uso del dólar (sin llegar a dolarizar) es bueno, puede ayudar a reactivar la economía, pero no baja la inflación. 
Entonces, si la Argentina no va a una dolarización y el peso y el dólar siguen conviviendo, ¿qué políticas económicas se pueden usar para seguir bajando la inflación? Se deberá mantener el equilibrio fiscal a rajatablas, porque si hay déficit va a haber emisión monetaria no deseada que genera inflación, además aumentará el riesgo país y por tanto el costo de financiamiento. Se deberá, mantener la independencia del Banco Central del poder político y darle un mandato claro, para que pueda llevarlo adelante. El cepo se va a eliminar, es decir, tendremos libre movilidad de capitales y se va a ir a un régimen cambiario mucho más libre, en el que, si hubiera algunos controles, seguramente estarían orientados a evitar movimientos especulativos de corto plazo. La política monetaria y cambiaria será más desafiante y será fundamental decidir si el tipo de cambio se manejará dentro de un régimen de flotación sucia, de banda cambiaria o si se sigue con un crawling peg.
 CONCLUSIONES
Todas las economías muestran patrones de expansión y contracción que se conocen con el nombre de ciclos económicos. Uno de los objetivos claves de las políticas macroeconómicas es utilizar la política monetaria y fiscal para reducir su inestabilidad y de esa forma sentar las bases de la prosperidad a largo plazo del país, mediante un crecimiento económico sustentable, basado en el ahorro y la inversión, que eleve el nivel de vida de sus ciudadanos.
El gobierno de Javier Milei, durante el 2024 e inicios del 2025, ha logrado estabilizar la inflación con políticas restrictivas sin afectar el nivel de actividad económica ni la pobreza. La reducción del gasto público y en consecuencia el superávit fiscal, hizo posible dejar de emitir y frenar la inflación. Al bajar el déficit fiscal, también se reduce el riesgo país y con ello el costo de financiación, haciendo posible la refinanciación de deuda en condiciones más favorables como también contar con la posibilidad de nuevos acuerdos con el FMI para acelerar la salida del cepo. El punto más importante aquí, es poder mantener el equilibrio presupuestario ya que el Congreso puede considerar necesario aprobar mayores gastos públicos.
En mi opinión, como ciudadana rechazo la dolarización como una salida adecuada para nuestro país, ya que, además de los riesgos que trae aparejados, debemos defender nuestra autonomía monetaria y nuestra moneda.
Si hemos logrado estabilizar la economía durante el 2024, sin haber afectado el nivel de actividad económica ni el nivel de pobreza, creo que los tres poderes del estado y el pueblo argentino, debemos acompañar este plan económico de estabilización, demostrando que sí somos capaces de gestionar la autonomía monetaria de nuestro Banco Central, sin necesidad de acudir a una medida tan drástica como es la dolarización.
Para ello, debe haber un cambio cultural donde las políticas económicas, respeten a rajatablas el equilibrio fiscal, la independencia del Banco Central, la estabilidad de la moneda y la erradicación de la corrupción, sin desproteger a los más vulnerables.
La economía puede crecer si la población trabaja arduamente, ahorra más y acepta riesgos, si el gobierno es estable, si proporciona un capital social adecuado, si promociona el comercio internamente y en el exterior, y si regula la economía de una forma compatible con el libre mercado.
Finalmente, la economía puede crecer más rápidamente si se aprovecha bien el capital y la tecnológica. Dicho capital y tecnología pueden ser utilizados y mantenidos eficazmente por recursos humanos cualificados y formados. El nuevo modelo de crecimiento para el gobierno de Javier Milei, se basa en innovación tecnológica y la economía del conocimiento, basados en la inversión privada, como motor del progreso. 
Pero para lograr un crecimiento económico con equidad considero fundamental que el estado garantice la igualdad de oportunidades para todos los argentinos y la educación es una de las principales herramientas para romper el encadenamiento perverso que determina la reproducción social de la pobreza. Un nivel bajo educativo de los padres, generalmente vinculado con magros ingresos, restringe las oportunidades de bienestar y educación de los hijos. Estos niños criados con deficientes niveles de nutrición, salud y capacitación se incorporan a actividades de escasa productividad y bajos salarios, y así se reproduce el patrón de desigualdad de la generación anterior. Si los argentinos somos capaces de unirnos para erradicar la corrupción, estabilizar la economía y defender nuestra moneda con más razón seremos capaces de garantizar nuestra seguridad y la igualdad de oportunidades para todos.
BIBLIOGRAFIA Y LINK DE INTERES
  • Javier Milei habla en exclusiva con Bloomberg News: Davos 2025.
Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=YhjXVo0EdxI
  • El gobierno de Javier Milei avanza en la competencia de monedas: qué es y en qué se diferencia del bimonetarismo. 19/01/2025.
Disponible en: https://chequeado.com/el-explicador/el-gobierno-de-javier-milei-avanza-en-la-competencia-de-monedas-que-es-y-en-que-se-diferencia-del-bimonetarismo/
  • Nuevas medidas del BCRA avanzan hacia la competencia de monedas. 16/01/2025.
Disponible en: https://www.bcra.gob.ar/Noticias/nuevas-medidas-avanzan-competencia-monedas.asp
Scroll al inicio